¿Quiere ser mejor hombre o mujer, mejor ser humano?

 

Entonces:  entréguele su corazón a Jesús

 

Jesús predicó sobre el corazón, más que sobre cualquier otro tema.

 

El corazón alberga todos nuestros verdaderos problemas (Mt.15:18-20; Mr.7:21-23). Jesús dijo: Porque de dentro del corazón de los hombres, salen los malos pensamientos, los adulterios, las fornicaciones, los homicidios, los hurtos, las avaricias, las maldades, el engaño, la lascivia, la envidia, la maledicencia, la soberbia, la insensatez”.

 

Por lo tanto, nuestra mayor necesidad es tener un corazón tierno, dócil y transformado. Se nos advierte que “guardemos (protejamos) nuestros corazones con toda diligencia, ya que del corazón mana la vida” (Pr.4:23). Todos los actos, elecciones y decisiones de nuestras vidas, surgen de lo más profundo de nuestro corazón. Incluso un creyente lleno del Espíritu Santo y con una vida crucificada, debe guardar su corazón continua y cuidadosamente contra el orgullo y los excesos (2 Co.12:7).